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La Familia y la Mascota

 


La familia y uno más III.  

La alimentación del cachorro.

 

 

En los dos números anteriores comentamos la importancia de la elección del cachorro como un nuevo integrante de la familia y tratamos también de los preparativos para recibirle. Hoy, trataremos uno de los temas más importantes de estos primeros meses: la alimentación. Finalizaremos este repaso de urgencia a la nueva mascota tratando de la educación en esta época clave en su desarrollo.

Un año para crecer.

Hasta el primer año de vida, el cachorro no concluye su crecimiento y desarrollo. La alimentación es un factor clave en ese desarrollo y que marcará su futuro. Desde la fortaleza de su sistema óseo hasta el brillo de su pelo, dependen en alto grado de que sepamos cuales son sus necesidades nutricionales.

Los veterinarios aconsejan alimentarle tres veces al día. Se le mantiene el recipiente de 20 minutos aunque haya terminado la comida minutos antes A los seis meses empezaremos a darle de comer dos veces al día hasta que se haga adulto.

Hay un peligro latente: el sobrepeso, por lo que hay que consultar con detenimiento estas etiquetas y ajustarnos a lo que en elals se recoja. El estómago del cachorro no debe sobresalir.sino que debemos poder palparle las costillas.

Este primer año de su vida necesitará quizás menos volumen de alimento que un perro adulto pero hay determinados nutrientes que deben estar en la dieta del cachorro en mayor proporción que la de un perro mayor.

Las necesidades calóricas de un cachorro son inicialmente muy superiores a las de un ejemplar adulto y va disminuyendo gradualmente. Hay razas en las que durante las 6-8 semanas iniciales sus necesidades calóricas llegan a ser del triple que las de un perro de mayor edad, pero a las 15-16 semanas ya son solo el doble.

Según vetpunta.com, “el crecimiento del cachorro es muy rápido, de manera que la alimentación deberá ser muy específica para proporcionarle la nutrición necesaria y adecuada de formar una estructura ósea fuerte, unos buenos músculos y suficiente energía para crecer. Los estudios que se ha realizado en Affinity demuestran que la comida de los cachorros debe ser rica en calorías y en nutrientes esenciales, como los aminoácidos, que forman las proteínas, el calcio y el fósforo”.

El aviso que dan todos los veterinarios es que se programe una dieta completa y equilibrada, para lo que parece necesario que el dueño del perro lea con detenimiento las etiquetas de los alimentos. Las etiquetas poseen el análisis detallado de la grasa mínima y de los máximos de fibra bruta y humedad. La etiqueta también debe indicar si el alimento es apropiado para todas las etapas de la vida (gestación, lactancia, crecimiento y mantenimiento adulto) o sólo para una etapa concreta.

 Muchos veterinarios apuntan que no es necesario agregar a una dieta equilibrada ningún complejo vitamínico que, en algunos casos, puede ser perjudicial. Cualquier complemento en su alimentación debe ser consultado con su veterinario.

Un espacio para comer.

Pero la dieta no es la único que haya que tener en cuenta para una óptima nutrición del animal. Igual que ocurre con las personas, hay que conseguir ciertos hábitos sanos de alimentación.

El primero y necesario es que el cachorro tenga un lugar para su comida y siempre el mismo. No debemos cambiarlo si no es totalmente necesario. Será un espacio de fácil accesibilidad, que no sea lugar concurrido de paso, ya que eso le distraerá. Los recipientes de comida y de agua deben estar siempre limpios. Debemos cuidar de que el agua se renueve frecuentemente y que no esté demasiado fría.

LO QUE NO DEBEMOS

· No le daremos huesos. Podría atragantarse con ellos o rasgarse el cuello, el estómago o los intestinos.

· Tampoco le daremos restos de comida. Podría adquirir un mal hábito si lo toma como un capricho, y le podría producir obesidad ya que son ricos en calorías.

· No le daremos comida mientras nosotros estemos comiendo en la mesa, ni permitiremos que nadie lo haga ya que podría acostumbrarse a pedir o a coger la comida de la mesa.

· No le daremos comida de gato ya que, como es lógico, esta comida está exclusivamente destinada a las necesidades del felino y no a las del cachorro.

· Durante el adiestramiento es importante premiar al cachorro con una pequeña golosina, una galleta o una bolita de pienso, si actúa correctamente y obedece, pero debemos evitar darle golosinas o premios entre las comidas.

· Los premios no deben ser alimentos humanos ya que algunos, como, por ejemplo, el chocolate, son tóxicos para el cachorro.

 

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