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El Veterinario. Nuestro Guía

 

Moquillo canino, mejor prevenir que curar.


Se trata de una enfermedad viral, muy contagiosa, sin curación y que deja graves secuelas en el perro. 

 

El moquillo es una de las enfermedades que más consultas veterinarias ocasiona y   una de las que más preocupa a los propietarios de perros. No es una preocupación sin base. El moquillo es una enfermedad muy  contagiosa, que puede resultar mortal en muchos casos (cinco de cada diez perros que padecen moquillo mueren producto de las lesiones provocadas por la enfermedad) y, si sobrevive, en el perro quedan graves secuelas nerviosas que le acompañarán mientras viva.

En colaboración con un profesional veterinario vamos a tratar de conocer la enfermedad, cómo se contagia, su prevención  y su tratamiento.

Es una enfermedad producida por un virus que ataca a los perros de todas las edades. También se la conoce como distemper canino o enfermedad de Carré. Afecta principalmente a las vías respiratorias, a los ojos, al aparato gastrointestinal y, en casos severos, al sistema nervioso de las mascotas. Debido a esta difusión de órganos afectados ha sido llamada  “la enfermedad de los mil síntomas”.

Afecta especialmente a los cachorros no vacunados, con una edad comprendida entre los seis y las 24 semanas debido a que en ese momento  pierden la protección que les había pasado la madre a través del calostro. Sin embargo, la enfermedad se puede transmitir a perros de cualquier edad, sobre todo a los perros que hacen vida callejera.

El virus entra en el animal a través del aire. La principal vía de contagio de un animal a otro es a partir de las secreciones nasales que eliminan los perros enfermos. El virus se disemina en el ambiente viajando dentro de las pequeñas gotitas, que en forma de aerosol, salen de la nariz de un perro con moquillo. Una vez que queda flotando en el aire, el virus entra al cuerpo de otro perro a través de su respiración. De todos es sabido que la comunicación olfativa es muy importante en los perros, puesto que de esta forma reconocen todo, lo que les hace muy vulnerables a este virus.


Afortunadamente el virus del distemper es poco resistente a las condiciones ambientales y se destruye con facilidad por medio de los desinfectantes de uso común en la higiene de instalaciones, como  criaderos, guarderías, refugios caninos u hospitales veterinarios.


LA PREVENCIÓN.

Hasta mediados del siglo pasado esta enfermedad fue una de las principales causas de muerte en los perros de todo el mundo pero, gracias al desarrollo de cierto tipo de vacunas, pudo controlarse.


Lo mejor que se puede hacer para prevenir el moquillo es evitar el contacto de una mascota con perros enfermos y completar un esquema adecuado de vacunaciones. Hasta que un cachorro haya recibido la serie completa de vacunaciones, su propietario debe ser muy cuidadoso respecto de los lugares públicos donde se mueve.


Lo que recomiendan los veterinarios es vacunarle a los 45 días de vida. Un  perro adulto vacunado puede combatir y eliminar el mal con facilidad. Uno de nuestros veterinarios consultados nos afirmó:
Aconsejamos vacunar rápidamente a sus animales, aunque ya estén vacunados en años anteriores,  y consultar con sus veterinarios”.


Se puede simultanear esa vacuna del moquillo con la vacuna del sarampión, con el fin de neutralizar los efectos de los anticuerpos. Lo mejor es visitar al veterinario que es el más indicado para hacer esta labor de prevención.

 

Si a pesar de todo ello, nuestro perro contrae este virus, el veterinario será quien los diagnostique.


El propio dueño del perro puede tener indicios de que está atacado por esta enfermedad porque su mascota exterioriza una fuerte  congestión de sus ojos seguida de una secreción ocular, que inicialmente es acuosa y luego purulenta. Esto va acompañado de fiebre, descargas nasales, tos, falta de apetito, decaimiento, vómitos y diarrea de fuerte color amarillo. En casos graves, el perro puede presentar convulsiones, temblores o contracciones repetitivas de ciertos grupos de músculos.

Al cabo de aproximadamente unas tres semanas del inicio de la infección el perro puede recuperarse, o bien morir.

Muchos amos de perros se preguntarán si el moquillo tiene tratamiento. Los veterinarios consultados por nuestra publicación afirman que no existe ningún medicamento que sea capaz de matar al virus en los perros infectados. Por lo tanto el tratamiento se basa en el control de ciertos procesos que pueden agravar el cuadro de la enfermedad, sin llegar a curarla.

 

 

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